5 errores comunes que cometemos al hacer una presentación en público

Hablar en público es una de las fobias más comunes. Sin una buena preparación, lo normal es que los errores se acumulen a la hora de la verdad

5 errores comunes que cometemos al hacer una presentación en público
12/04/2017 · The Homuork Team

En 1973, un artículo del Sunday Times ponía en primera página un estudio de la Bruskin Associate’s American Fears que aseguraba que el miedo a hablar en público superaba al temor a morir. Han pasado los años y, a pesar de las encuestas que han relativizado la cuestión, este principio ha quedado en el imaginario como un axioma irrebatible. Quizás no es lo peor que nos puede pasar, pero es indudable que la perspectiva de hablar ante decenas de personas puede llegar a paralizarnos y a anular nuestras capacidades.

Ya sea por este fobia a hablar en público o por cuestiones como la inexperiencia o la falta de preparación, lo cierto es que todos cometemos errores en nuestras primeras presentaciones.

En este post revisamos 5 errores comunes que cometemos cuando hacemos una presentación.

1. El miedo paralizante a hablar en público:

Tenemos una presentación ante la dirección de nuestra empresa y dedicamos horas y más horas a preparar el discurso que utilizaremos para defender nuestro plan estratégico. Tenemos nuestro discurso memorizado, los materiales preparados…pero no contamos con los imprevistos.

“Perdona, ¿cómo has hecho la estimación que sale en pantalla”. El jefe de marketing te acaba de interrumpir con una pregunta sencilla, pero suficiente como para romper tu ritmo y dejarte paralizado, sin respuestas. Esa estimación la has calculado tú mismo, pero no eres capaz de dar con la respuesta.

¿Por qué nos sucede? La respuesta es simple: no contábamos con esta interrupción. Cuando no estamos acostumbrados o preparados para hablar en público, afrontamos la situación tensionados, centrados en todo lo que hemos memorizado, pero sin recursos ni capacidad de reacción ante lo inesperado. Y no tiene por qué ser la interrupción inoportuna de alguien del público. ¿Qué haremos si la tecnología falla y no podemos contar con nuestra presentación? Durante el proceso de preparación tenemos que dotarnos de recursos para reaccionar ante estas situaciones y ser conscientes de que pueden suceder. 

2. Ignorar a la audiencia en tu discurso:

A la hora de hacer una presentación, ¿te planteas quién tienes delante? Piénsalo bien: ¿realmente vas a hacer el mismo discurso ante un público especializado que ante jóvenes inexpertos que esperan que les deslumbres? Ante los primeros, será preferible que optes por una ponencia más técnica y profesional, mientras que si tu papel es el de ponente estrella, podrás apoyarte en efectos sorpresa, recursos algo más frívolos y un discurso no tan especializado, accesible para todos los presentes. 

3. Obviar el autoanálisis en tu presentación:

No es solo cuestión de analizar a qué público te enfrentas, sino también de visualizar quién eres tú para ell_s. Si estás ante la dirección de tu compañía y estás presentando una estrategia es probable que no esperen ver los números que conocen de memoria ni que repliques el plan de otros años. Esperarán que innoves, que aportes nuevas evidencias y que llegues a conclusiones inesperadas. No querrás que tu audiencia acabe con la sensación de haber perdido una hora de su preciado tiempo

4. Confiar en la improvisación:

El exceso de confianza es igual de peligroso que el miedo. Dedicamos muchos esfuerzos a preparar materiales, imágenes, el diseño de la presentación, cifras,… pero nos olvidamos de nuestro discurso. Confiamos en, simplemente, seguir paso a paso las diapositivas sin pensar qué diremos…y tu público no estará satisfecho si te dedicas a revisar las cifras y frases que ya aparecen en pantalla. 

Dedica buena parte de tu preparación a la argumentación de toda la presentación. Saber explicar tu propuesta siempre será más importante que los materiales mostrados. 

5. Olvidarse del objetivo de tu presentación:

Lo primero que deberías preguntarte antes de preparar tu presentación pública es qué objetivos tienes. ¿Quieres convencer a la cúpula directiva de tu empresa que tu plan estratégico es el más adecuado para el próximo curso? ¿Pretendes encandilar a tu audiencia? ¿Quieres causar una buena impresión ante colegas de profesión de prestigio? La respuesta a estas preguntas cambiará el enfoque de tu ponencia. Si no te lo planteas correrás el riesgo de acabar con un discurso lineal y nada convincente.

Encontrarás más claves sobre cómo atrapar al público en tus presentaciones en el Curso online para empresas ‘Presentaciones efectivas’.

hmk

The Homuork Team