5 estadísticas sobre la discriminación de las mujeres en la empresa

A pesar de las conquistas de las últimas décadas, la brecha laboral entre hombres y mujeres sigue siendo notable, y no solo en los salarios

5 estadísticas sobre la discriminación de las mujeres en la empresa
17/05/2017 · Alexandra Maratchi

Cada 8 de marzo millones de mujeres volvemos a unir nuestras voces en favor de una sociedad más igualitaria y condiciones laborales más equitativas. Pero, ¿cuáles son los motivos que hacen esta causa tan necesaria? ¿en qué datos se refleja? Hemos recopilado indicadores de cinco aspectos empresariales que muestran hasta que punto es necesario seguir promoviendo la igualdad en nuestra sociedad.

1. El salario

Quizás el ámbito de discriminación laboral más estudiado. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo, en la actualidad las mujeres ganan el 77% de lo que perciben los hombres. Si bien es verdad que en las últimas décadas la brecha se ha ido cerrando, lo cierto es que en los últimos años el acercamiento se ha ralentizado, hasta el punto que la misma institución señala que, al ritmo actual, aún se necesitarán 70 años más para eliminar las diferencias.

Aún más. El cierre de la brecha salarial entre hombres y mujeres sigue su camino, pero no se da por la mejora de las condiciones de las mujeres, tal y como podríamos pensar en primera instancia. Desde el inicio de la crisis, esta aproximación se produce más por el empeoramiento de la situación laboral de los hombres que no por una mejor posición de las mujeres.

La situación genera movimientos de protesta constantes que, en algunos casos, nos dejan datos muy ilustrativos. En la última celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora en Islandia, miles de personas salieron a la calle destacando un factor que se hizo viral. En el país nórdico, la diferencia salarial entre hombres y mujeres es superior al 14%, lo que, traducido en horas trabajadas, significa que a partir de las 14:38, ellas trabajan “gratis”.

2. El techo de cristal

En España, la diferencia salarial entre géneros es del 20% a favor de los hombres. Algo menor que la estadística mundial, pero con alguna particularidad. Si en muchos países esta brecha se genera por la diferencia de retribución en una misma posición, en España –y en otros países del entorno-, esta diferencia es menor. ¿Dónde se produce entonces la distancia? En el acceso a puestos de mayor responsabilidad.

Es lo que conocemos como “techo de cristal”. Este concepto hace referencia a las barreras invisibles que imposibilitan la progresión de las mujeres en sus carreras profesionales. Un dato ilustrativo: la presencia de directivas en los Consejos de Administración de las empresas del Ibex 35 es solo del 19,38%, 11 puntos por debajo del objetivo marcado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores para 2020.

Salgamos de la gran industria y veamos la situación en un sector como el de la enseñanza. Según los datos del Instituto de la Mujer, el porcentaje de mujeres entre el profesorado contratado o titular de las universidades supera el 40%, mientras que su presencia entre l_s catedrátic_s es solo del 21% y cae hasta el 8% si hablamos de rectores. 

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3. Menos trabajo

Según los datos de la Encuesta de Población Activa, las mujeres tienen una tasa de actividad del 53,9%, 13 puntos por debajo de los hombres. Podríamos pensar que esta diferencia se debe a una menor capacitación de las trabajadoras. Sin embargo, desde hace años, el número de licenciadas supera con creces al de universitarios. En 2015, el 43% de las mujeres en el mercado laboral contaban con estudios superiores, por solo el 36% de los hombres. 

4. Mayor incidencia de la temporalidad

En la actualidad, hay 1,16 millones de mujeres con trabajos a tiempo parcial en contra de su voluntad. Un 57% del total de trabajadoras. En el caso de los hombres, la cifra total de trabajadores en esta situación no llega a los 800.000. 

5. Ligadas al hogar

A pesar de que consideramos superado el tópico de que la mujer es la encargada del mantenimiento del hogar y del cuidado de los niños, las estadísticas insisten en que esta situación se sigue dando. La distancia entre la participación laboral de hombres y mujeres con hijos está por encima del 20% a favor de ellos. Una situación que no cambia con el paso de los años, ya que la maternidad supone una desconexión con el mundo del trabajo en muchas ocasiones. En cambio, esta diferencia desaparece si hablamos de mujeres y hombres sin hijos.

Más aún, según los datos de Fedea, las mujeres dedican unas 2,5 horas diarias más a las tareas de casa que los hombres, mientras que ellos tienen 1,5 horas más para su profesión y aún otra hora a su favor para dedicarla al ocio.

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Alexandra Maratchi

Alexandra Maratchi

Co-fundadora & Directora General