Cómo evitar el síndrome de abstinencia tras dejar de fumar

Tras dejar de fumar, la adicción al tabaco se manifiesta de forma física. Te damos pistas para evitar la recaída

Cómo evitar el síndrome de abstinencia tras dejar de fumar
09/02/2017 · The Homuork Team

Los beneficios de dejar de fumar son conocidos e inmediatos: mejora de la salud, reducción de los niveles de estrés y ansiedad, ahorro económico,… ¿Y entonces por qué no todos los fumadores abandonan el hábito sin más? Porque no es tan sencillo. Cada fumador acumula entre 5 y 7 intentos, y solo el 5% lo acaban logrando definitivamente. De hecho, el gran peligro en muchos casos es la recaída. En este entrada te explicamos cómo funciona el síndrome de abstinencia al tabaco y cómo combatirlo.

Los peores síntomas del síndrome de abstinencia son los relacionados con la adicción física a la nicotina y empiezan durante las primeras 24 horas para alargarse entre tres días y una semana. 

El pánico del primer día

Los primeros síntomas aparecen prácticamente al instante de apagar el último cigarro. Sensación de pánico y de que el tiempo no pasa. No te preocupes. Cuando te ocurra dedica un minuto a concéntrate en el momento, en el segundo. No pienses en lo que tienes que hacer en la próxima hora. Respira hondo y toma consciencia del instante.

Entre las 4 y 10 horas posteriores tu cuerpo alzará la voz pidiendo su chute de nicotina. No esperes tumbarte y caer rendido sin más. Es el momento de buscar ocupaciones. Ordena la cocina, tu despacho o limpia el piso. Mantente distraído, con la mente ocupada y cierra el día con algunos ejercicios de relajación básicos.

El primer despertar post-tabaco tampoco será la mejor de las experiencias. Tus niveles de irritabilidad subirán sin que puedas hacer gran cosa. Advierte a las personas de tu entorno y evita tanto como puedas interacciones y situaciones de tensión.

Reserva una siesta para el segundo día

Ya has pasado lo peor, pero ahora toca sufrir algo parecido a una buena resaca. Tras un día de grandes esfuerzos para alejar el tabaco de tu mente y mantenerte distraído notarás un agudo dolor de cabeza. ¡No caigas en la trampa! Tu cuerpo sabe que tu primera reacción para aliviar el dolor es encenderte un cigarrillo.

Resiste. Bebe más agua de lo habitual y, si persiste, tómate un ibuprofeno. Idealmente, deberías reservar algún momento del día para echarte un rato. La siesta debería acabar con el dolor de cabeza. 

Un poco de ejercicio para la fase final

Dejar el tabaco reduce los niveles de estrés y ansiedad, pero no es algo que suceda al instante. De hecho, en este tercer día estos serán tus síntomas, sobre todo si coincide con una jornada laborable.

De nuevo, lo mejor es beber agua, hacer 15 minutos de ejercicio y evitar el café si puedes. No te vamos a pedir que abandones todos los vicios de golpe…

La preparación previa

Al margen de las dinámicas explicadas para superar el síndrome de abstinencia, hay cosas que podemos tener presentes los días previos a encender el último cigarro y que nos permitirán llevar algo mejor estos primeros días sin nicotina:

  • Inicia una rutina de ejercicios. Lograrás acelerar tu metabolismo y rebajar la sensación de ansiedad y el insomnio.

  • Uno de los grandes miedos tras dejar de fumar es el peligro de ganar algunos quilos. Y, sí, es una posibilidad. Así que los días previos llena de despensa de alimentos vegetales, frutos secos y fruta. Si combates la ansiedad con comida, al menos que sea saludable.

  • Relacionado con el punto anterior. ¡Controla tu gula! A las pocas horas de dejar de fumar notarás mejor los sabores, por lo que tendrás la tentación de comer más y más. Tu cuerpo tarda unos 20 minutos en evidenciar saciedad, por lo que tómatelo con calma si no quieres acabar con dolores estomacales.

hmk

The Homuork Team