Cómo mejorar tus presentaciones públicas

A través de métodos como el de las 6W evitaremos quedarnos en blanco ante el papel y facilitaremos el planteamiento de nuestras presentaciones

Cómo mejorar tus presentaciones públicas
26/01/2017 · The Homuork Team

Horror vacui. Un concepto que ha hecho fortuna en la historia del arte para describir aquellas obras que llenan todos los espacios del lienzo, como si cualquier vacío pudiera causar al artista una dolencia incurable. Algo similar nos pasa cuando tenemos que preparar nuestra presentaciones públicas. Ese miedo al papel en blanco. El vértigo ante el vacío que nos hace recurrir a técnicas de todo tipo para tratar de encontrar las palabras. En esta entrada te proponemos una metodología de trabajo que te facilitará ese camino hacia la elocuencia en tus presentaciones. Un método prestado del periodismo para preparar tus presentaciones.

La regla de las 6W es la primera lección de cualquier facultad de periodismo. Con la respuesta a seis preguntas básicas, el redactor ofrece el contexto necesario para situar al lector y entrar en materia.

En nuestro caso, las 6W nos permitirán fijar todos los aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de preparar nuestras presentaciones públicas. Así que, retén estas seis preguntas y haz el ejercicio de responderlas cada vez que te enfrentes a la hoja en blanco:

Las 6 W como base de tu presentación en público

1.- WHAT: ¿De qué trata mi presentación? ¿Qué quiero explicar? No te extiendas demasiado. Imagínate que estás escribiendo un tuit. En esos 140 caracteres, esas dos frases, debes ser capaz de sintetizar tu idea principal.

2.- HOW: ¿Cómo será la presentación? ¿Te enfrentas a un auditorio? ¿Es una videoconferencia? ¿Y cuánto público tendrás? No es una cuestión menor. Las respuestas a este HOW marcarán las pautas técnicas y formales que debes tener en cuenta, como el tono a emplear. 

3.- WHOM: ¿Quién es mi audiencia? No es solo cuestión de número, sino también de quién te estará escuchando. Ante una audiencia especializada tendrás que subir el nivel para estar a la altura, quizás centrarte en aspectos más técnicos y encontrar elementos diferenciales, mientras que ante un público expectante a tus enseñanzas podrás ser algo más informal y renunciar a parte de los tecnicismos para recurrir al efecto sorpresa. 

4.- WHEN: ¿Cuándo tienes que presentar? Piensa en el factor temporal. No es lo mismo hacer una presentación por la mañana que justo después de comer. Adapta el tono y el contenido para que tu audiencia no se duerma. 

5.- WHERE: ¿Cómo es el auditorio? ¿Es para 10, para 50, para 500 personas? ¿Juegas en casa o estás en territorio desconocido? La respuesta a estas preguntas te ayudarán a tener en cuenta cuestiones como el volumen utilizado, buscar puntos de referencia y decidir si necesitas más o menos tiempo para comprobar previamente que todo funciona según lo esperado. Esto es especialmente importante si vamos a un recinto que no conocemos. Preséntate un rato antes, chequea todo lo necesario y familiarízate con el lugar. 

6.- WHY: ¿Por qué estás haciendo la presentación? ¿Cuál es el objetivo? No es lo mismo presentar un proyecto a un cliente que cerrar un ciclo de ponencias. Esta pregunta determinará tu posición en la presentación. 

Mejorar tus habilidades de presentación no es sólo una cuestión de práctica. Tener en cuenta éstos y muchos otros aspectos teóricos a la hora de preparar una ponencia o exposición de empresa te ayudan a generar presentaciones efectivas que convenzan a tu audiencia y generen los resultados que esperas.

hmk

The Homuork Team