Cómo trabajar la corresponsabilidad en tiempos de COVID-19

Fortalece la conciliación personal, familiar y laboral de tus equipos y crea relaciones responsables entre hombres y mujeres, con estas ideas.

Las medidas de confinamiento ocasionadas por la crisis sanitaria de la COVID-19 hicieron evidentes los roles de género todavía presentes en nuestra sociedad. Al mismo tiempo, factores como la vuelta al trabajo sin los colegios abiertos han generado un problema de conciliación sin precedentes. Ante esta nueva situación, la corresponsabilidad se vuelve más necesaria que nunca. 

​Tabla de contenidos:

Definición y significado de corresponsabilidad

La corresponsabilidad la responsabilidad compartida con otra u otras personas, tal y como la define la RAE. El concepto surge a partir del término responsabilidad y el prefijo co-, que implica unión y colaboración. 

En el hogar, la corresponsabilidad tiene que ver con el reparto equitativo, entre mujeres y hombres, de las tareas de casa y el cuidado de las personas.
En las organizaciones, la corresponsabilidad supone que el conjunto de la plantilla dispone de cierta flexibilidad para administrar su propio tiempo, para responder a sus derechos y deberes en el trabajo y en la vida personal. En ese sentido, contribuye a que las personas puedan vivir plenamente todas sus esferas vitales.

Es por ello que cada vez más empresas están haciendo de la corresponsabilidad parte de su cultura corporativa. Un ejemplo lo encontramos en la compañía BambooHR, que ha creado este vídeo para mostrar su compromiso con el balance en las distintas áreas de la vida de su plantilla. 

 

Por qué es importante hablar de corresponsabilidad

¿Qué efectos ha tenido la pandemia en términos de corresponsabilidad? ¿Cómo se relaciona la crisis sanitaria con la desgualdad de género? Diversos estudios realizados señalan la distribución desigual dentro de los hogares en este periodo, agravada por aspectos socioeconómicos como el tipo de empleo que realizan mayoritariamente hombres y mujeres o la pérdida de ocupación por parte de dichos miembros del núcleo familiar.

Una encuesta realizada por Lidia Farré y Libertad González, profesoras de economía de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y la Universidad de Barcelona (UB), indica que las mujeres están soportando la mayor parte de la carga de las tareas domésticas durante el confinamiento. 

Ellas limpian, cuidan y educan más horas, y llevan la mayor parte de la carga mental. También se estresan más, tal y como afirmaba Cristina, empleada en el sector de la comunicación, en este artículo de El País: “Teletrabajo de madrugada porque no llego a todo en casa”. 

Por su parte, el informe COVID-19 y corresponsabilidad en España elaborado por la escuela de negocios ESADE, remarcaba los siguientes datos:

  • Las mujeres son más propensas a ser las únicas encargadas del cuidado infantil, lo que podría acentuarse durante la crisis sanitaria.
  • Las mujeres tienen más probabilidades de haber perdido su empleo desde el inicio de la pandemia, ya que están sobrerrepresentadas en sectores cerrados durante el confinamiento.
  • Más de 2 de cada 3 madres españolas se ven obligadas a quedarse en casa mientras se aplican medidas de distanciamiento social, ya sea porque trabajan en sectores no esenciales o porque no trabajan. 
  • Es probable que asuman la mayoría de las tareas adicionales de cuidado infantil, reforzando las normas tradicionales de género y viéndose potencialmente perjudicadas sus perspectivas laborales a largo plazo.

  • El 44% de las madres empleadas en trabajos esenciales tienen parejas que también realizan un trabajo esencial. Debido al cierre de centros educativos, es probable que muchas madres se vean forzadas a reducir su jornada laboral o solicitar bajas para cuidar a l_s hij_s.
  • El 10% de las madres en trabajos esenciales no tienen pareja, por lo que no cuentan con otra opción que quedarse en casa, a menos que puedan disponer de cuidado infantil informal por parte de familiares o amig_s. 

Como vemos, las medidas de confinamiento pueden tener consecuencias en el reparto de responsabilidades en el hogar y el cuidado de l_s hij_s. De ahí la importancia de la corresponsabilidad, tanto individualmente – hombres y mujeres – como por parte de las empresas y las administraciones públicas.

Cómo trabajar la corresponsabilidad

¿Qué actividades podemos realizar para incidir y mejorar la corresponsabilidad desde nuestra organización? A continuación, te mostramos algunos pasos que podrán guiarte para diseñar un plan de acción orientado a trabajar la corresponsabilidad en las relaciones cercanas de tus equipos. Lee atentamente y comparte estas recomendaciones con tus compañer_s de trabajo. 

Escucha activa

Para poder ser más corresponsables, es imprescindible realizar un ejercicio previo de análisis y escucha. Así, habrá que tener en cuenta la situación y entender la situación de todas las personas: horarios, flexibilidad, situación personal, posibilidad de teletrabajar, etc. De esta forma, será más fácil detectar las necesidades y poder establecer un plan de acción. 

Negociación

El segundo paso será establecer una conversación con las partes implicadas, con el objetivo de llegar a un acuerdo que permita una equidad en la asunción de responsabilidades. 

En las empresas, por ejemplo, existen distintos modelos para favorecer la corresponsabilidad y la conciliación, como pueden ser la jornada intensiva, la concentración de turnos a cambio de un día de descanso, los permisos no retributivos, etc. 

Establecimiento de acciones

Para favorecer un reparto real y equitativo de responsabilidad, no podemos quedarnos en lo general. Al contrario, habrá que ir al detalle y concretar cuáles son las medidas para impulsar esta situación de reparto equitativo de tareas en los hogares de cada persona.

Si, por ejemplo, nuestro equipo trabaja en remoto, y queremos establecer un plan de corresponsabilidad a partir de esa condición, habrá que especificar la jornada de trabajo de l_s profesionales, así como los horarios de desconexión, asignar tiempos de descanso, etc. 

Comunicación

Comunica las medidas adoptadas de forma que resulten accesibles y fáciles de consultar. Una buena idea es colgar un póster en algún lugar visible de la oficina. También puedes enviar una notificación por email a todas las personas implicadas en el plan de corresponsabilidad, donde aparezcan desplegadas las medidas adoptadas.  

Seguimiento

Haz revisión de las medidas de forma periódica, para poder evaluar si están funcionando o no. Ofrece y pide feedback al resto de personas responsables, para saber si la experiencia está resultando positiva. 

Formación

Fórmate y lee sobre el tema. Forma también a tus equipos para buscar la mejora continua dentro de tu organización. Si quieres más información y recursos, te recomendamos nuestro curso gratuito sobre corresponsabilidad, donde encontrarás lecturas, vídeos y actividades para ejercitar la corresponsabilidad. 

Corresponsabilidad: beneficios para las organizaciones

La corresponsabilidad no solo contribuye a la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, sino que también genera notables beneficios para las empresas. Entre otros, fomenta la inteligencia emocional, trabajando habilidades como la negociación, la asertividad o la capacidad para decir ‘no’. 
Además, la corresponsabilidad tiene que ver con la confianza y por ello, en el terreno laboral, se convierte en una potente herramienta para la gestión de equipos en remoto. Finalmente, la conciliación y la corresponsabilidad generan un mayor bienestar para la plantilla, que a su vez incrementa su productividad y rendimiento. 

Con el curso gratuito Corresponsabilidad en tiempos de COVID-19 y más allá, tu organización podrá nutrirse de estos beneficios. Tus emplead_s aprenderán las bases de la corresponsabilidad y la conciliación personal, familiar y laboral. También obtendrán herramientas para un reparto equitativo de tareas y cuidados domésticos, así como estrategias para la resolución de conflictos en el hogar. 

Laura Valls Panadero

E-learning Content Specialist