¿Cuál es tu estilo de liderazgo? (Parte I)

Las empresas y pymes buscan nuevos modelos de liderazgo que garanticen una gestión efectiva de sus recursos humanos

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02/11/2017 · The Homuork Team

El liderazgo es una de las grandes preocupaciones en el ámbito laboral. Las estadísticas demuestran que los modelos tradicionales, basados en procesos de evaluación anual de desempeño y en un feedback dilatado en el tiempo, no casa con las necesidades de los nuevos trabajadores. Según el informe ‘The Millennial Survey’ de Deloitte, el 39% de los millennials reclama un mayor liderazgo en sus organizaciones.

En el MOOC ‘Liderazgo de equipos y dar y recibir feedback’ repasamos diversas estrategias para el ejercicio de un liderazgo efectivo en el entorno laboral. En esta entrada revisamos los modelos descritos por Daniel Goleman.

Según el psicólogo, existen los líderes coercitivos, los visionarios, los afiliativos, los democráticos, los ejemplares y los coach. El análisis de sus cualidades te servirá para identificar el estilo que más se acomoda a tu personalidad y para apropiarte de sus técnicas. 

El líder coercitivo

Los líderes coercitivos funcionan por la imposición de sus ideas. Tienen una visión del mando unipersonal, por lo que la última palabra es siempre la suya, y su objetivo primordial es asegurar el cumplimiento de sus órdenes lo más rápido posible. Suelen ser personas que comunican con contundencia, dando directrices precisas.

La virtud principal de este modelo de liderazgo es la creación de una línea de actuación muy clara a seguir, que no permite desviaciones. Se trata de una fortaleza para situaciones de crisis en las que se necesitan personas que tomen el mando. Por otro lado, mantener este estilo puede generan mal ambiente y propiciar desmotivación entre los trabajadores, que tienen como único propósito el cumplimiento estricto de las órdenes para evitar reprimendas del líder. 

El líder visionario

Se trata de un de un líder carismático. Capaz de dar una perspectiva de futuro, marcar el camino a seguir y movilizar a su equipo para que sean partícipes de un mismo proyecto. Tiene como ventaja sobre el coercitivo una capacidad de generar ambientes mucho más positivos y en los que los empleados logran una motivación que va más allá de la simple realización de su trabajo.

Su figura es muy valorada en situaciones de incerteza, ya que ofrece una perspectiva clarificada. Sin embargo, corre el riesgo de generar frustraciones en caso de fracasar en su proyecto. 

El líder afiliativo

En este modelo, el líder muestra una gran capacidad para construir lazos emocionales en el equipo y crear ambientes positivos. Los objetivos empresariales no son su prioridad única, sino que trabaja para garantizar el bienestar de las personas, hasta el punto de que, en ocasiones, pasan hasta por encima del propio trabajo.

Entre sus virtudes contamos la facilidad que tienen para dar confianza, lo que ayuda a que los trabajadores compartan sus ideas sin miedo al rechazo. Sin embargo, tiene dificultades para corregir actuaciones incorrectas o alertar sobre rendimientos por debajo de lo esperado.

En próximas entradas analizaremos los tres últimos modelos, con especial atención al análisis del líder coach, el estilo que se está imponiendo en la actualidad. 

hmk

The Homuork Team