Cómo incorporar Mindfulness en tu trabajo para mejorar tu rendimiento

Encontrar momentos para tomar consciencia nos ayudará a centrarnos en nuestras tareas y a tener un mayor rendimiento laboral

Cómo incorporar Mindfulness en tu trabajo para mejorar tu rendimiento
21/02/2017 · The Homuork Team

Que la práctica del mindfulness tiene un impacto inmediato en la mejora de nuestro rendimiento laboral es una evidencia científica sobre la que hemos hablado en este blog. Diversos estudios han mostrado como la técnica reduce hasta un 41% los síntomas relacionados con el estrés. Pero el ritmo de vida contemporáneo, con urgencias constantes que atender tanto en el ámbito personal como en el laboral, nos dificulta encontrar espacios para parar y tomar consciencia del momento.

Sin embargo, la práctica del Mindfulness no requiere de una gran disponibilidad y preparación. Con una buena predisposición y un mínimo de organización podemos insertar pequeños ejercicios en nuestra jornada que nos permitirán establecer una rutina para llevar a cabo esta técnica. 

Cinco momentos para la práctica del mindfulness

1.- Un minuto después de despertar

¿Qué es lo primero que haces al despertar? Quizás miras el móvil, repasas el correo o te levantas como un autómata a lavarte los dientes… Lo que te proponemos es algo más relajado. Una de las mejores maneras para tomar consciencia del momento y empezar con buen pie el día es centrar toda nuestra atención en nuestra respiración. Para hacerlo, solo necesitaremos un minuto.

Sal de la cama y encuentra una posición en la que te sientas cómodo, puede ser sentado o de pie. 

Poco a poco vete concentrándote en tu respiración. No compruebes el tiempo que llevas ni dejes que tu mente se pierda en pensamientos sobre lo que va a venir durante el día. Tan solo inspira y expira, poniendo atención en las sensaciones que este ejercicio causa en tu nariz, tu boca, tus pulmones y tu cuerpo. No resulta sencillo realizar una misma tarea durante un minuto, pero este ejercicio es la base para la buena práctica del Mindfulness.

Se trata de un ejercicio muy adecuado para practicar al despertar, ya que es el momento de más estrés del día, pero podemos repetirlo a lo largo de la jornada en momentos en que no logremos centrarnos. 

2.- Antes de empezar tu jornada laboral

Anticipa algo tu llegada a la oficina y, antes de cruzar la puerta, dedica unos minutos a ser consciente del momento. Puedes repetir el ejercicio respiratorio u optar por otros, como la cuenta consciente hasta 10. Es simple, tan so solo tienes que cerrar los ojos, centrarte en la respiración y contar del uno al diez. ¿Fácil, verdad? Quizás no tanto. El reto es no permitir que nada distraiga la cuenta. Si tu mente va hacia otros caminos y te recuerda el correo que tienes que mandar al llegar, o el encargo que tienes que hacer antes de llegar a casa, vuelve a empezar.

Repite la cuenta seis veces. Es el último momento antes de empezar la jornada, así que dedícate estos minutos y toma consciencia del momento antes de ponerte en marcha. 

3.- Antes de empezar una reunión

No te permitas una entrada atropellada en una reunión. Quizás lo habitual es que salgas corriendo después de escribir un último mail y aún aproveches para hacer una llamada antes de entrar en la sala, pero no es el modo más adecuado para encarar un encuentro.

Reserva los dos minutos previos a la reunión para hacer un ejercicio respiratorio y aprovecha el camino hasta la sala para centrarte en el movimiento de cuerpo. Toma consciencia de cada paso que das y despeja tu mente de todo lo que estabas haciendo y de lo que vendrá. Así durante la reunión podrás relacionarte de una forma más sana con los demás y evitar el estrés causado por los conflictos en el trabajo.

Si eres el organizador de la reunión, prevé cinco minutos de desconexión antes de dar por cerrada la reunión. Permitirá que todos los asistentes rebajen pulsaciones y hagan una transición adecuada antes de seguir con su trabajo. 

4.- Después del almuerzo

Las jornadas pueden hacerse largas y nuestro rendimiento ya no es el mismo después de tantas horas de trabajo. Un buen ejercicio para resetear puede ser programar una alarma a media mañana o a media tarde y dedicar un par de minutos al Mindfulness antes de volver a nuestras tareas.

En este caso, podemos optar por un ejercicio de observación consciente. Coge tu taza de café con ambas manos y centra toda tu atención en el tacto, el gusto y el olfato del objeto. Con la atención puesta en este o cualquier otro objeto lograrás despejar tu mente y renovar tu capacidad para centrarte en el trabajo. 

5.- Cuando vuelvas a casa

Por fin en casa. ¿Qué es lo que solemos hacer una vez nos sentamos en el sofá? Mirar una serie, escuchar música, navegar sin rumbo por internet,… No son malas opciones, pero quizás sería mejor que, antes, desconectaras tu teléfono y evitaras cualquier tipo de distracción. Céntrate en ti mismo, en tu respiración, en las reacciones de tu cuerpo y permítete este momento de relax y desconexión.

Estos ejercicios de Mindfulness nos permitirán centrarnos mejor en las tareas que tenemos entre manos. Así, evitaremos situaciones que perjudican a nuestro rendimiento, como la multitarea, que reduce un 40% nuestra eficiencia. Además, tal y como hemos visto, no se necesita mucho tiempo para llevar una vida laboral más plena. Tan sólo dedicando unos minutos al día, con Mindfulness podemos mejorar nuestro rendimie

hmk

The Homuork Team