Los prejuicios, el origen de la desigualdad de género en el trabajo

Las ideas preconcebidas son la primera barrera para muchas mujeres en su posicionamiento laboral

Los prejuicios el origen de la desigualdad de género en el trabajo
05/10/2016 · The Homuork Team

Te proponemos un acertijo: un padre y su hijo tienen un accidente en la carretera. El padre muere y al hijo se lo llevan al hospital para operarle. Al llegar a quirófano, quien debe operarle ve al chico y se niega a hacer la operación: “es mi hijo, no le puedo operar”.

¿Cómo puede ser? Simplemente, porque el cirujano es la madre.

Quizás has adivinado la respuesta rápidamente y te parecerá demasiado fácil, pero hasta un 75% de las personas a las que se les hace este mismo acertijo no caen en la cuenta. Encontrar a una mujer en una sala de operaciones no es algo que tengamos interiorizado como una posibilidad inmediata . De hecho, la mayoría de los referentes que nos llegan son hombres. Incluso en la ficción tenemos al doctor House, a George Clooney como Doug Ross en Urgencias e incluso a Emilio Aragón en el papel de Nacho Martín en Médico de Familia.

Pues bien, esa asociación directa entre género y profesión no es más que un prejuicio. Nadie quiere reconocer que tiene prejuicios, ni aunque sea en un grado menos o de forma inconsciente, y esta negación evita que podamos corregir nuestras actitudes.

Veamos cómo afectan los prejuicios de sexo sobre el mundo laboral. Diversos estudios muestran como las mujeres no son premiadas ante su buena predisposición en el trabajo, mientras que reciben valoraciones mucho más desfavorables que sus compañeros hombre si se niegan a hacer alguna tarea.

Llevándolo al terreno de las estadísticas, los hombres reciben una valoración hasta un 14% más positiva que las mujeres cuando dedican al trabajo más horas de las que marca su jornada laboral. En cambio, cuando una mujer decide cumplir estrictamente con su horario, su valoración como trabajadora es hasta un 12% peor que la de un hombre. Damos por hecho que las mujeres deben dar el máximo en el trabajo y les penalizamos cuando se limitan a cumplir con su cometido, mientras que a los hombres se les premia cuando dan de más.

Estas son situaciones diarias que tienen su origen en los prejuicios, pero su repercusión también son macro. En otras entradas hemos hablado sobre diferencias salariales entre géneros, que en países como Francia llegan hasta el 20%, o de cómo de las mil grandes compañías del mundo solo 54 tienen con una mujer CEO.

Incluso a la hora de contratar nos movemos por los prejuicios sin ser conscientes. Muchas empresas ya han optado por analizar currículums eliminando toda la información sobre género, edad y país de origen de los candidatos.

Como decíamos, a nadie le gusta reconocer que tiene prejuicios, ya sean de género, de raza, culturales,… pero necesitamos ser conscientes para analizar nuestro comportamiento y mejorar el trato que tenemos hacia las personas contra las que podríamos estar actuando bajo ideas preconcebidas.

Te proponemos hacer el Implicit Bias Test de Harvard. Quizás no estés de acuerdo con los resultados, pero te ayudará a reflexionar.

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hmk

The Homuork Team